A LA SALIDA DE LA CÁRCEL

        Aquí la envidia y mentira
me tuvieron encerrado.
Dichoso el humilde estado
del sabio que se retira
de aqueste mundo malvado,
        y con pobre mesa y casa
en el campo deleitoso
con sólo Dios se compasa
y a solas su vida pasa,
ni envidiado ni envidioso.

Fray Luis de León    



    Ha quedado por lo que tiene de filósofo de la vida, y no, como se creía en su tiempo, por lo que pudiera tener de filósofo de la filosofía. Su vuelta a la España franquista, su muerte en los cincuenta, dejó inédito un libro que proyectaba sobre diálogos con las estatuas de París. El ABC le hizo un gran número mortuorio, que la censura tachó entero. Pero el periódico salió a la calle y se agotaron varias ediciones. Era la última batalla que ganaba Ortega después de muerto. Recuerdo cómo iba yo leyendo aquel periódico por la calle, bajo la lluvia, como una provocación adolescente. Como un homenaje.

                        Francisco UMBRAL, (sobre ORTEGA Y GASSET)